La permeabilidad intestinal aumentada

¿Qué es la permeabilidad intestinal aumentada?

Si ya habéis dado una vuelta por mi web, sabréis que mi proyecto se centra en todo lo relacionado con el síndrome de permeabilidad intestinal aumentada, síndrome que probablemente no hayas escuchado en tu vida y, déjame decirte, que es la razón del 90% de tus trastornos no solo digestivos, sino también de los que se manifiestan de otra manera. En resumen, entras en un espiral de desconfianza en todos los profesionales y de poca esperanza.

Ahora bien, no hemos respondido aún nuestra interrogante principal: cuál es el significado de este término, conocido también como el «síndrome del intestino agujereado«, o «leaky gut syndrome«. Básicamente, la permeabilidad intestinal aumentada es un síndrome o trastorno que afecta principalmente a la pared intestinal, alterando la permeabilidad de la misma, y produciendo agujeros. Dichos agujeros representan un riesgo de absorción de compuestos o sustancias químicas. Todos sabemos que los alimentos, en especial aquellos que se basan en colorantes presentan sustancias químicas en ciertas cantidades; en este punto, si nuestra pared intestinal presenta hipermeabilidad, y por ende, pequeños agujeros, al momento de pasar dichas sustancias por la pared intestinal, penetrarán a través de los agujeros y existe la posibilidad de pasar al torrente sanguíneo, afectando así, a otros sistemas, como el inmunitario, el hormonal, el sistema nervioso, y muchos otros, produciendo a su vez, síntomas graves como la diarrea, la hinchazón abdominal, el meteorismo, inclusive reacciones alérgicas, afecciones cutáneas, y muchas otras más.

Es un poco largo el post, pero quiero que cojáis una buena base y conocimiento y que empecéis a creer en que existe la posibilidad de empezar una vida nueva prácticamente.

Este síndrome está realmente en auge, y en EEUU es la primera causa de aparición de múltiples enfermedades autoinmunitarias y trastornos metabólicos e inflamatorios, aunque no se trate como tal. La gran incidencia que presenta EEUU es debido, en gran parte, a la alimentación. Pero no, no solo es eso tal y como te venden en otros sitios, ni se va a solucionar siguiendo las 4 pautas generales (retirar alimentos que actualmente tienen fama de peligrosos, restaurar el intestino, repoblar con probióticos, etc). Si bien en resumen podríamos establecerlo así (de hecho, en la descripción no detallada de mis programas lo verás más o menos así escrito), lo importante es que no todo es válido aquí. Hay que tener un conocimiento profundo del metabolismo celular y vías metabólicas y del tipo de síndrome de permeabilidad aumentada que presentas, para poder ponerle solución definitiva adaptando esas pautas a ti, y solo a ti. Sigue leyendo y no pierdas el tiempo.

Causas del síndrome de permeabilidad intestinal aumentada

Estarás harto (bueno, no lo creo ya que ni los médicos hablan de ello normalmente y, de esto, por propia experiencia doy fe) de escuchar que es debido a la alimentación, infecciones previas y/o estrés, entre otras cosas. Además, si bien es cierto que la inflamación puntual de manera recurrente sobre el tracto digestivo puede provocar su aparición, lo cierto es que la inflamación sistémica (la grave) es directamente una consecuencia de ello, no una causa. La evaluación del historial específico sobre estos parámetros serán de gran utilidad para conocer el tipo de síndrome de permeabilidad que se presente y, siguiendo las pautas generalizadas puede ser que notes mejoras, pero no solventarás de base el problema y tarde o temprano volverás a recaer porque será inviable, entre otras cosas, mantener alejados 100% ciertos alimentos. Y si, has oído bien, hay diferentes tipos de este síndrome.

Podemos resumir, entonces, los factores principales que desencadenan este Síndrome:

  • El tipo de parto y alimentación que hayas tenido en tus años de neonato, así como los hábitos en los primeros años de vida. Si, todo puede empezar cuando naces e ir alimentando este «error» sin solventarlo durante los años siguientes. En este punto, el factor clave es la microbiota intestinal. Cuando nacemos, estamos sin estos amigos, y que nuestro intestino empiece a crear una población beneficiosa o no dependerá de si el parto ha sido natural o no, si se ha alimentado con leche materna o no, y de los primeros alimentos sólidos que se ingieren. Esto determinará en gran y relevante medida el tipo de microbiota intestinal que presentes en tu vida si no haces nada al respecto, y hay que tenerlo en cuenta al llevar a cabo una asesoría personalizada.
  • La alimentación durante los siguientes años. Efectivamente, esto influirá en la aparición final del síndrome, pero el seguir una dieta saludable no lo impide en los casos en los que la flora intestinal está desequilibrada desde el inicio de nuestras vidas, entre otros motivos. En estos casos, se toleran y fermentan de manera específica los diferentes alimentos y esto da lugar en muchos casos a las conocidas deficiencias vitamínicas. Muchas vitaminas se sintetizan por fermentación de determinadas bacterias y para muchos es un beneficio el simple hecho de consumir alimentos fermentados.
  • Infecciones oportunistas (hongod, levaduras, SIBO…). Este factor es relevante a la hora de decidir el tipo de permeabilidad intestinal aumentada y el protocolo a seguir para su erradicación. También viene determinado por la composición que tengas en tu flora. Esto también es relevante para saber qué alimentos incluso saludables no hay que introducir en tu dieta en unas primeras fases.
  • Hábitos. Dormir mal y con mala calidad y no hacer deporte o ser sedentario comporta un desequilibrio hormonal y de tus ritmos circadianos brutal. Esto, a su vez y de manera directa, afecta al entorno intestinal. Hay que trabajar en ello también.
  • El entorno en el que vives. Lo que oyes. La exagerada higiene e industrialización ha conseguido que nuestro sistema inmune solo ataque cosas que no debe atacar y que nos haga vulnerables a muchos factores externos. Esto debe cambiar también y es sencillo.
  • La calidad de los productos del hogar o alimentos que consumas. Viene un poco ligado a la sección de alimentación, pero aquí viene más referido al efecto acumulativo que tienen los aditivos que presentan estos productos y alimentos. Si bien la dosis individual pasa los controles de calidad europeos (muy buenos, por cierto), el problema viene dado en el estímulo y cúmulo constante de ellos en nuestras vidas. Es como todo, 10 mg por ejemplo de un fármaco es beneficios. 100000 mg en todo el día es más bien lo contrario. Tu capacidad de tolerar este factor también depende del caso y se debe evaluar por contexto.
  • El estrés crónico. El estrés es necesario, y sin él moriríamos a la mínima que alguien nos levantara la voz o nos pusiera nerviosos. Pero este factor, al igual que la inflamación, es más bien una consecuencia, y no una causa como muchos creen. Si bien el estar estresado solo hace que empeorar la situación, las causas de este (desequilibrio de neurotransmisores) viene causado de manera bidireccional por un mal estado celular a nivel intestinal. Se incluye aquí también episodios de ansiedad recurrente y/o trastornos del ánimo. Este factor es un tanto más difícil de atacar, pero se consigue y funciona.

Podríamos resaltar otras posibles causas, pero serían a nivel más individualizado y con una implicación de menor % entre la población.

Síntomas de la permeabilidad intestinal aumentada

Como he comentado, los síntomas que alertan de que seguramente padezcamos el síndrome de permeabilidad intestinal aumentada, van más allá de los referentes al sistema gastrointestinal. En esta página podrás encontrar una lista bastante amplia de ellos.

Te animo a que, si crees que eres candidato, contactes para realizarte sin compromiso y de manera gratuita una evaluación.

Consecuencias de la hipermeabilidad intestinal

A medida que la hipermeabilidad intestinal avanza y no se realiza ningún tratamiento para afrontarla pueden surgir una variedad de consecuencias, tanto leves como crónicas, entre ellas tenemos:

  • Infecciones por hongos y bacterias, infecciones sistémicas, así como también, desarrollo de enfermedades de tipo autoinmunes, entre otros.
  • Fatiga crónica.
  • Enfermedades cutáneas, como eccemas, urticarias, dermatitis, psoriasis, entre otras.
  • Enfermedades del aparato digestivo, meteorismo crónico, diarrea, colon irritable, enfermedad de Crohn, colitis ulcerosa, vómitos y estreñimiento.

¿Cómo tratar de manera definitiva el intestino permeable?

Podríamos establecer pues, que los pasos a seguir para tratar de manera definitiva el intestino permeable serían:

  1. Eliminar los alimentos cuyas proteínas han conseguido traspasar tu barrera intestinal y te causan reacción inmunitaria. Esto es esencial, ya que es el segundo escalón para empezar a generar (si no lo ha hecho ya) alguna enfermedad autoinmunitaria. Se conoce fácilmente con pruebas de intolerancias alimentarias (IgG), por ejemplo, pero hay que tener cuidado con cuál escoges.
  2. Eliminar ciertos alimentos que no te favorecen en tu tipo de permeabilidad intestinal. Por ejemplo, un plátano o naranja son alimentos de 10. Pero si presentas un tipo de intestino permeable causado por candidiasis, se han de eliminar. Además, en caso de infecciones se han de incluir ciertas raíces y/o especias que disminuyan su proliferación. Aléjate de los antibióticos en esta fase siempre que sea posible.
  3. Empezar a «sellar» las uniones estrechas de los intestinos que fueron abiertas de par en par. En esta fase, se ha de centrar uno sobre todo en consumir productos que se basen en restaurar la integridad celular y de señalización. Por ejemplo, colágeno (ojo con el suplemento, ha de predominar un tipo de colágeno para acelerar este proceso), L-glutamina, y otros aminoácidos. En deportistas, este punto es de especial relevancia y ha de seguirse con pautas especiales. Por ejemplo, después de entrenar no deberías ingerir porteínas o carbohidratos debido a que presentas seguramente cierta isquémia intestinal y tienes las barreras debilitadas (más aún). La cantidad de L-glutamina deberá ser más elevada dependiendo el tipo de deporte.
  4. Empezar ya una dieta basada en los alimentos y suplementos que requieras de manera específica y añadiendo aquí ya cantidad de probióticos y prebióticos naturales. Aquí hay que tener cuidado con el suplemento que se escoge, la composición de microorganismo importa y mucho. De ahí la mala fama de los probióticos, cosa poco justa.
  5. Enfocarse en tratar los demás síntomas. En este sentido, en la mayoría de casos se han visto afectados otros órganos (glándulas suprarrenales, tejido epitelial, hígado, etc). Hay que centrarse en ellos y de manera natural restaurar sus posibles afecciones a nivel de funcionalidad. Por ejemplo, la función enzimática del hígado.
  6. Empezar a introducir alimentos eliminados en la fase 1. Si. Nuestro cuerpo tiene que ser capaz de soportar la entrada de ciertos alimentos de manera puntual. Además, hay que ser realistas y conocer el gran papel psicosomático y psicológico que tiene el privarse de ciertos alimentos de por vida, y más en la sociedad actual. Con una buena estrategia de inclusión de ellos y de nuevos hábitos, tienes la guerra ganada, en este punto, de por vida.

Conclusión de la permeabilidad intestinal aumentada

Y hasta aquí una «breve» exposición del síndrome de permeabilidad intestinal aumentada y todo lo que le rodea. Como veis, es un síndrome grave pero con solución factible. De manera correcta, no solo se notan mejoras casi a los pocos días, sino que perduran para siempre.

Por otro lado, debes tomar en cuenta la cantidad de afecciones, enfermedades y consecuencias que pueden surgir producto de una hipermeabilidad intestinal, en especial, si tu problema no es un caso crónico, estás a tiempo de potenciar la salud de tu intestino y no verte afectado en un futuro por enfermedades de este tipo.

Y, recordad, no es solo cuestión de tu salud. Es cuestión de inculcar a tus seres queridos las buenas herramientas para poder vivir esta vida con los mínimos dolores de cabeza posibles.

Hemos venido a vivir y disfrutar con salud siempre que se pueda, no a lo contrario.

Cualquier cosa, encantada de responder! Un abrazo! 🙂