Flatulencias: Aprende a combatirlas

flatulencias

¿Qué es una flatulencia?

Una flatulencia es el proceso de expulsión de gases intestinales debido a una distensión estomacal o intestinal, lo cual es un proceso totalmente normal, siempre y cuando no sea tan repetitivo y excesivo, o no esté acompañado de otros síntomas como dolor intenso, ardor al expulsar el gas, o signos de una mala digestión.

Por lo general, la acumulación de gases puede producir hinchazón, cólicos y retortijones, síntomas que suelen ser una molestia para nosotros, por ello, he preparado este post para darte los mejores tips para que puedas combatir tus flatulencias de la mejor forma posible, y tengas un conocimiento general de las mismas.

¿Qué produce las flatulencias?

Existen diversas causas que pueden ser el origen de las flatulencias, entre ellas tenemos los excesos en alimentos que son ricos en fibra, grasas, carbohidratos, bebidas gaseosas o carbonatadas, así como también, el consumo de ciertos fármacos, o problemas intestinales que ya tienen cierto grado de avance, como el meteorismo, la permeabilidad intestinal aumentada, la gastritis, entre otros.

Ahora, estas no son las únicas causas, podemos decir a priori que son las principales, pero, ¿no te ha pasado alguna vez que has estado nervioso y se producen retortijones o cólicos? y ¿quién no ha sufrido estreñimiento? Las emociones también influyen en la aparición de los gases intestinales, y cuando hablo de emociones me refiero al estrés, la ansiedad, el nerviosismo, la tristeza, entre muchas otras más. Todo este proceso se gestiona a través de lo que se conoce como Sistema Nervioso Entérico.

Por otra parte, el estreñimiento también juega un papel importante en la producción de gases intestinales ya que no se está realizando el proceso natural que suele generar el sistema digestivo, razón por la cual, cuando padecemos de un estreñimiento pasajero solemos presentar una cantidad excesiva de gases.

A grandes rasgos, podríamos establecer que la causa real (provocada a su vez por diferentes factores) es un desequilibrio de la microbiota intestinal.

Síntomas principales

Describir los síntomas de una persona que presenta flatulencias es realmente sencillo, en especial porque este problema es muy fácil de detectar, y por lo general es un evento natural que se suele generar en nuestro organismo antes, durante o después de las comidas.

De hecho, la mayor parte de las personas pueden presentar 20 flatulencias en 1 día, y eso es algo totalmente natural, no quiere decir que la persona se encuentre enferma. Si por el contrario, una persona no presenta gases o flatulencias sí puede tomarse como algo poco común y un posible problema que está afectando su salud.

Entre los principales síntomas tenemos:

  • Dolores, calambres o molestias en la zona del abdomen
  • Sensación de pesadez o inflamación en el abdomen
  • Producción de eructos
  • Distensión abdominal
  • Expulsión de gases intestinales de manera frecuente y con mala olor

No obstante, los síntomas pueden variar dependiendo del estado de salud y sobriedad de la persona; por ejemplo, las personas cuyas edades superan los 65 años, por lo general padecen de dolores abdominales desde leves hasta agudos.

Otras personas tienden a no presentar eructos entre los síntomas principales, pero sí tienen una expulsión excesiva de gases intestinales, motivo por el cual estos síntomas representan indicadores de referencia, pero no deben ser tomados como requisitos obligatorios que debe cumplir el paciente para catalogarlo de «persona que presenta flatulencia».

Consejos para evitar flatulencias

Si bien es cierto que las flatulencias son un hecho totalmente natural en nuestro organismo, también debemos conocer las principales medidas de prevención para evitar la aparición de estas molestias flatulencias, en especial, cuando la situación lo amerita.

Por ejemplo, en una reunión de negocios, nadie quiere mostrar señales de que está pasando por un proceso de este estilo, y que mejor forma de estar preparado que con los consejos o tips de un especialista, entre los cuales tenemos:

  1. Evita inhalar aire de manera excesiva al momento de ingerir alimentos.
  2. Evita en lo posible de comer bocados grandes y con rapidez porque esto afectará a la absorción de los alimentos; la mejor manera de comer es con bocados pequeños o medianos y masticarlos sin prisa.
  3. Practica ejercicio para regular el funcionamiento de tu sistema digestivo.
  4. Practica yoga o ejercicios de respiración y relajación.
  5. Sustituye bebidas gaseosas o carbonatadas por otras bebidas que pueden favorecer a la digestión, como el té, la manzanilla, entre otros.
  6. Controla el consumo de aceite y frituras, muchos te dirán que los dejes en lo absoluto, pero algunas veces esta no es la solución. En otros casos, podrías evaluar si existe la posibilidad de sustituir el aceite vegetal por el aceite de oliva u otros con mayor resistencia a la cocción como el aceite de coco.
  7. Tratar de preparar los alimentos asados en lugar de fritos o con una cantidad considerable de grasa. Pero no la elimines ni la reduzcas mucho de tu dieta.
  8. Reduce la ingesta de granos o comidas que suelen ser pesadas para tu digestión.
  9. Reposa un par de minutos luego de cada comida, e intenta comer 6 veces al día en cantidades pequeñas pero suficientes para mantenerte satisfecho.
  10. Evitar el consumo excesivo de algunas frutas y verduras, ya que las mismas pueden afectar directamente al proceso de digestión.

Si bien es cierto que estarás cansado de escuchar estos consejos, la realidad es que de poco servirán si no tienes una buena microbiota intestinal equilibrada. Recuerda que es el punto de mayor importancia.

Tratamiento

Las flatulencias suelen ser algo absolutamente natural, y no hay por qué alarmarse, y por lo general, cuando se presentan de un modo frecuente, la posible causa puede deberse a una ingesta alimenticia, algún fármaco, o algún descontrol en torno al proceso digestivo.

Por lo tanto, el tratamiento en la mayor parte de los casos es vigilar los hábitos y evaluar el antes y el después de la etapa de expulsión de gases, para ver de esta manera cuál es la causa principal del problema.

Sin embargo, en algunos casos puntuales, este problema puede deberse a una complicación o síntoma de otros trastornos intestinales como el meteorismo, el intestino permeable, el estreñimiento, entre otros; y, para esos casos, sí es necesario consultar con un especialista digestivo que te pueda ayudar a descubrir mediante un diagnóstico exhaustivo cuál es el origen real del problema.

De resto, con seguir los tips descritos anteriormente se podrá ver una notable mejoría y una reducción significativa de dichos gases, ya que las dietas son la mejor opción, que además te aporta una alimentación más saludable y balanceada.

Por último, si presentas una cantidad excesiva de flatulencias, que vienen acompañadas con diarrea, sangrado, dolor abdominal excesivamente extenso, y otros síntomas alarmantes, la mejor alternativa es acudir con el especialista de manera inmediata, especialmente si estamos hablando de un problema con largos años de avance.

Por mi parte solo me queda ofrecerte todos los servicios que forman parte de FitScience and Nutrition, y encaminarte a que logres hallar una respuesta o solución definitiva para todas esas molestias que presentas.

Recuerda que dejar de comer no es la solución, la solución es encontrar un diagnóstico adecuado que nos permita lidiar con dicho trastorno, y para ello cuento con las herramientas necesarias para hacerlo.

En una primera instancia te puedo ofrecer una sesión de descubrimiento completamente gratis, para que así, puedas evaluar cuál es ese problema intestinal que te está afectando.

Una vez culminada esta sesión, dispondrás de la opción de adquirir uno de nuestros servicios o simplemente reservar una sesión de diagnóstico exhaustiva, en la cual encontrarás una asesoría profunda de los pasos a seguir para solventar dicho problema.

Si aún te quedas con dudas, o no ha quedado del todo claro de qué manera podría ayudarte, te invito a contactarme y podemos realizar una sesión a través de Skype o WhatsApp, explicándote los pasos a seguir para que puedas lidiar con esa molestia intestinal y descubras todo el potencial que Epigenetics 360 tiene para ti.

La enfermedad de Crohn

enfermedad de Crohn

¿Qué es la enfermedad de Crohn?

La enfermedad de Crohn es una enfermedad inflamatoria intestinal que causa inflamación (en muchos casos crónica) del tracto intestinal, siendo las zonas bajas tanto del intestino grueso (el recto y el colon) como del intestino delgado (el íleon), las más afectadas en la mayor parte de los casos.

Esta enfermedad es catalogada como una afección crónica, la cual pueden padecer muchos pacientes a lo largo de su vida, así como también, existe la posibilidad de que desaparezcan los síntomas por un período de tiempo, y luego vuelvan a aparecer tras otro período.

En la actualidad no existe una cura para la enfermedad de Crohn; sin embargo, con un tratamiento multidisciplinar NO medicamentosa dejando de lado también los típicos consejos generalistas de dietas saludables , se puede alcanzar a una gran mejoría, y en gran parte de los casos, el paciente puede llegar a pensar que ha encontrado la solución definitiva ante tal padecimiento.

Síntomas de la enfermedad de Crohn

Como ya mencionamos anteriormente hay dos zonas que suelen tener más riesgo de inflamación: el íleon o la parte baja del intestino delgado, y el recto o colon, la zona baja del intestino grueso; así, podemos indicar que los síntomas pueden variar dependiendo de la localidad de la inflamación, pero en la mayor parte de los casos, los síntomas más frecuentes son los siguientes:

  • Fiebre
  • Diarrea, en algunos casos con sangrado rectal
  • Dolor abdominal acompañado de cólicos
  • Pérdida de apetito y pérdida de peso

Otros síntomas menos frecuentes, y que suelen aparecer en la etapa avanzada de la enfermedad son:

  • Úlceras o afecciones en la piel, o en la boca
  • Fístula anal
  • Dolor en las articulaciones
  • Inflamación en el hígado

También, existe una etapa de complicación, cuando ya la enfermedad ha avanzado de manera crónica a lo largo del tiempo sin recibir un tratamiento adecuado, y se puede llegar a presentar lo siguiente:

  • Cáncer de colon
  • Fisura o desgarre anal
  • Fístula anorrectal
  • Ruptura o desgarre del intestino
  • Obstrucción intestinal u obstrucción anal

En muchos de estos casos puede ser necesaria una cirugía, y algunos especialistas recomiendan realizar dicha cirugía en las etapas tempranas de la enfermedad, ya que de acuerdo al progreso de la misma, la posibilidad de llegar a tales complicaciones aumenta paulatinamente. A veces, una decisión poco acertada sin intentar abarcar de otra manera complementaria el problema.

Causas y prevención

Lamentablemente los ensayos clínicos no han podido dar con el origen único o la principal causa de esta enfermedad. En especial porque es el propio sistema inmune que ataca erróneamente al tejido sano y lo destruye, provocando así las inflamaciones.

¿Cuál puede ser el origen de tal error? Aún se desconoce, lo que la ciencia cubre son las hipótesis de los posibles escenarios o factores que podría dar pie al origen de la enfermedad, entre ellos tenemos:

  • El ambiente: malos hábitos alimenticios, la higiene, entre otros.
  • La genética: según estudios, se ha determinado que la persona que padece la enfermedad de Crohn, tiene un pariente cercano, o incluso lejano, que presenta alguna enfermedad inflamatoria intestinal.
  • El tabaquismo: de acuerdo a otras investigaciones, en una parte de los casos se puede deducir que el tabaquismo es un hábito frecuente en el paciente que padece de la enfermedad.
  • Problemas inmunológicos: Las reacciones bruscas del sistema inmune a la hora de atacar bacterias sanas que forman parte del intestino, produciendo así la destrucción del tejido, y posteriormente la inflamación de la zona.

No obstante, estos factores son realmente generalistas, y se ha de profundizar de manera individualizada. Además, la relación del sistema inmune con el sistema nervioso entérico (intestinal) es mucho más que estrecha, y lo que está claro que todo este entorno inflamatorio es sinónimo de una permeabilidad intestinal aumentada provocada por X factores. Para mí, unos de los focos a los que doy más importancia.

¿Cómo prevenirlo? Como siempre, la causa es multifactorial y altamente individualizaza. Lo que sí debemos dar por hecho es que existen planes de tratamientos con especialistas calificados para combatir la afección de Crohn, y en lo posible, reducir la mayor parte de sus síntomas.

Diagnóstico

Existen ciertos estudios que suelen realizar para detectar que se trata efectivamente de la enfermedad de Crohn, independientemente de los síntomas que el paciente presente, puesto que, otras enfermedades pueden dar como resultado síntomas similares. Estos estudios son:

  • Colonoscopia
  • Resonancia magnética
  • Análisis de heces y sangre (en especial si existe evacuaciones con sangre).

Otro dato relevante que se debe señalar es la posible existencia de un familiar que padezca de la enfermedad, ya que, como se explicó anteriormente, uno de los factores que pueden ser catalogados como posibles causas es la genética.

Tratamiento para el síndrome de Crohn

En vista de que no existe un tratamiento médico convencional factible para resolver la enfermedad de Crohn, los especialistas en medidas generales suelen recetar fármacos, como corticoesteroides y antiinflamatorios, para poder aliviar los dolores producto de la afección intestinal. Algo que alivia inicialmente, pero pasa factura por otros lados si se sigue utilizando de manera crónica.

Otros médicos, tienden a recetar fármacos inmunomoduladores que son capaces de disminuir las acciones que realiza el sistema inmunitario; sin embargo, no son aconsejables, puesto que la mayoría de ellos producen efectos secundarios conforme pasa el tiempo, y pueden generar otras afecciones en órganos como el hígado, o alguna complicación mucho más grave como linfoma (cáncer de los glóbulos blancos de la sangre). Lógico, cuando lo que se está haciendo es suprimir a nuestro sistema inmune. Sigue sin ser la solución, solo tapa el problema.

El consumo de probióticos también puede mejorar la reducción de la inflamación, pero es necesario conocer la historia clínica del paciente, y detectar si realmente es una solución viable y cuándo lo será; de nada sirve la suplementación sin un plan a medida y con pautas por fases.

Por otra parte, las dietas favorecen la disminución de los síntomas; no obstante, no existe un estudio científico que avale que con una dieta balanceada exista la posibilidad de que desaparezca la enfermedad intestinal. Lo que sí podemos asegurar, es que las dietas ayudan a recuperar los nutrientes que perdemos en caso de diarreas, u otros síntomas que forman parte del síndrome. Pero, para ello, la barrera intestinal debe estar intacta, hecho que no se suele tener en cuenta tampoco al prescribir ciertos planes nutricionales clínicos.

Entre los últimos casos de tratamiento, tenemos la intervención quirúrgica, ya mencionada anteriormente, y la hospitalización, cuando la enfermedad avanza al grado de generar complicaciones en la vida del paciente y sea necesaria la hospitalización.

Terapias complementarias a la medicación tradicional

En Epigenetics 360 creemos que existen soluciones más allá de prescindir de un fármaco por el resto de tu vida, en especial, porque los medicamentos producen efectos secundarios con el pasar de los años, y puede poner en riesgo tu salud.

No podemos desprestigiar la existencia de los medicamentos, pues, en casos como el cáncer, realmente son indispensables; lo que queremos mostrar es que nuestro organismo está creado para ser capaz de evolucionar, y por eso nuestro propio sistema es capaz de combatir las enfermedades si le ayudamos de la manera correcta. Creemos que con un buen plan multidisciplinar clínico, tanto a nivel de fármacos, como soluciones naturales, es posible encontrar una solución para las enfermedades inflamatorias intestinales.

Si te sientes preparado o aún tienes dudas acerca de la efectividad del tratamiento, contáctanos, o reserva tu sesión de descubrimiento gratuita con nuestra especialista Lorena Lendinez, de esta manera, podrás hablar directamente con ella y exponer tu caso, y así, poder realizar un diagnóstico exhaustivo de ese problema que está afectando a tu salud metabólica y funcional.

Recuerda, muchos dicen que no existe la cura del cáncer, pues no hay fármaco que lo avale; sin embargo, son muchas las personas que han logrado superar esta enfermedad por medio de un buen plan de tratamiento combinado, a pesar de que la medicina convencional por sí sola no lo hacía.

Lo imposible es una barrera, y si te dicen que padeces de la enfermedad de Crohn y que no tiene cura, no pierdes nada con intentarlo, pues para un médico convencional «no hay cura» significa que no existe un tratamiento efectivo que corte por completo la afección, pero para ti, quizás exista la esperanza de salir de esta enfermedad.

El estreñimiento: Síntomas y tratamiento

estreñimiento y flatulencias

¿Qué es el estreñimiento?

Antes de definir el significado de estreñimiento, considero que la mejor forma de explicar este tipo de problema intestinal es mediante ejemplos de nuestra vida diaria. ¿Alguna vez te ha pasado que tratas de ir al baño para realizar tus deposiciones, pero las mismas son poco frecuentes, difíciles, o incluso parecen ser imposibles? Y no solo eso, estas evacuaciones vienen acompañadas de heces sólidas o esa sensación incómoda de no haber vaciado por completo tu intestino. Todo esto se conoce como estreñimiento, que si bien es cierto, no existe un concepto exacto para definir este término, ya que cada organismo es diferente con respecto a otro, esta es la representación más adecuada del concepto.

Pero, ¿qué ocurre si una persona no realiza sus evacuaciones una vez por día todos los días? ¿Esa persona padece de un estreñimiento crónico? Pues no, no necesariamente. Puede ser que estés pasando por una etapa de estreñimiento ocasional, pero puedes revertirlo sin tener que resignarte a vivir como si eso fuera «lo que te ha tocado». Pero no, no podemos quedarnos con la creencia que por ir solo 3 veces por semana al baño es normal, a no ser que estés ingiriendo una cantidad de comida muy inferior a lo que te tocaría

En este punto es importante aclarar que existen dos tipos de estreñimiento, el agudo que es básicamente cuando la persona comienza a presentar los síntomas y las dificultades para evacuar de manera repentina, además de las molestias, pero no de un modo frecuente; y el crónico, cuando es un problema muy frecuente y se repite por un tiempo prolongado (meses o incluso años).

Sin embargo, de nada sirve saber el concepto si no sabemos cómo tratarlo o al menos detectarlo y diferenciarlo de otros problemas similares.

Causas del estreñimiento

Existen muchos factores que dan origen al estreñimiento, pero resaltaremos aquellos que son los más importantes.

Una de las causas es la obstrucción del tubo digestivo, producto de aquellas heces o desechos que no son capaces de eliminarse del recto. Esto se puede deber a que las mismas son muy sólidas, o su paso por el tubo digestivo es muy lento, generando así que se conviertan en heces muy duras, secas, e impidiendo el paso de las demás heces.

Otra de las causas que suele ser la más frecuente es la falta de fibra en las dietas. La fibra es un componente que no debería faltar en una dieta, ya que gracias a ella se puede prevenir el estreñimiento, gracias a cómo la metaboliza nuestra microbiota intestinal. En el caso de una dieta alta en fibra, también podría ocasionarse estreñimiento si no bebes la cantidad de agua acorde a esta ingesta.

Otro de los posibles casos relacionados directamente con las dietas es la ausencia o disminución de líquidos, o el consumo de ciertos alimentos que producen estreñimiento, entre ellos tenemos los alimentos ricos en azúcar y grasas, y algunas carnes, por lo general las que son procesadas, debido a los aditivos que llevan y por no complementar las comidas proteicas con una cantidad idónea de fibra procedente de vegetales.

El síndrome del intestino irritable suele producir entre uno de sus síntomas una evacuación desordenada (conocido como disquecia), lo cual puede dar origen a este problema y a diarrea de manera alternada.

Además, el consumo de ciertos fármacos, como los antiácidos, los antidepresivos, los antihistamínicos (son los medicamento utilizados en ataque agudos de alergia ), las sales de hierro, los suplementos de calcio y algunos analgésicos opioides también podría dar origen al estreñimiento; así como también el uso excesivo de laxantes. Como puedes ver, las causas realmente son muchas, y existe un listado mucho más amplio que si es detallado uno a uno, no se acabaría este post.

Por último, tenemos las causas poco frecuentes, relacionadas estrechamente con enfermedades, pero posiblemente estas también podrían venir causadas por trastornos intestinales (permeabilidad intestinal aumentada):

  • Diabetes
  • Trastornos metabólicos
  • Trastornos neurológicos
  • Tumor en el intestino
  • Hipotiroidismo
  • Hipercalcemia
  • Enfermedad de Parkinson
  • Neuropatía autónoma
  • Esclerosis múltiple
  • Lesión de la médula espinal
  • Accidente cerebrovascular

No obstante, existen otros factores que son responsables de la aparición de este problema intestinal, si tienes dudas contáctame y estudiaré tu caso.

Síntomas del estreñimiento

Después de todo lo explicado anteriormente, los síntomas son fáciles de deducir. Una persona con estreñimiento por lo general presenta 4 o menos evacuaciones por semana, acompañado con heces duras y por lo general, dolor al evacuar. Además, se suele tener dificultad al momento de realizar las deposiciones y presencia de gases.

Importante: Los síntomas varían de acuerdo al paciente, cada persona presenta síntomas diferentes, acompañados con otros malestares (por ejemplo, dolor abdominal), o con menor cantidad de ellos. Incluso alguien que evacúe 5 veces a la semana, según la alimentación y fisiología, podría considerarse estreñimiento leve.

Tratamiento y prevención

Ya sabemos las causas y los principales síntomas del estreñimiento. Con esto, podemos realizar una serie de tips para lograr su prevención y su respectivo tratamiento, entre ellos tenemos:

  1. Cambios en la dieta: Aumento de líquidos y alimentos ricos en fibra, como los vegetales, los cereales, las frutas, e.t.c; y disminución de alimentos bajos en fibra, como la comida rápida, y los productos procesados (carnes y lácteos). Si asistes a un médico o especialista, por lo general te indicará la cantidad de gramos de fibra que deberías ingerir.
  2. Consumo de probióticos: los probióticos son una herramienta indispensable para colonizar con bacterias sanas a nuestro tracto digestivo. Estas bacterias equilibran nuestra flora intestinal, y su ingesta puede ser por medio del consumo de alimentos fermentados, como leches fermentadas, yogur, kéfir, entre otros, no solo suplementación.
  3. Organízate al evacuar: Si tu intestino da señales para ir al baño, el peor error es privarte de hacerlo. Eso podría causar que las heces se vuelven más duras y se genere una obstrucción. Por otra parte, es bueno marcar horarios para realizar las evacuaciones, para así indicarle al intestino que en ese horario se debe evacuar, y así se logra un ciclo más natural (lo mejor es que sea luego de las comidas).
  4. Cambios de rutina: Trata de controlar el estrés por medio de la actividad física, aunque no lo creas, eso ayuda muchísimo a regular la actividad intestinal y prevenir el estreñimiento, debido al equilibrio hormonal.
  5. Uso de fármacos, laxantes, enemas o supositorios: Esta opción es factible si es de forma ocasional y solo si un profesional te lo recomienda.
  6. Entrenamiento de músculos de la pelvis y abdominales: Por lo general, este tipo de sesiones las puedes practicar con un terapeuta certificado. El objetivo será relajar los músculos pélvicos mediante una rutina de ejercicios adecuada, permitiendo así, una expulsión más fácil de las heces. De la misma manera, deberías tener un buen tono muscular en las abdominales para prevenir este y otros problemas.
  7. Resolver la permeabilidad intestinal aumentada: quizás la más importante. Sin una óptima barrera intestinal, ya puedes realizar todo lo demás que de nada servirá. Esta permeabilidad se ha de tratar, en la mayoría de los casos, desde un enfoque multidisciplinar e integrativo. El 80% de la población sufre de esto en menor o mayor medida, aunque no sea consciente ni ningún médico convencional le de importancia.
  8. Suplementos: Si bien no hay nada más idóneo como mantenernos sanos mediante solo métodos naturales, la suplementación natural también es útil y necesaria en muchas ocasiones. En este caso, los probióticos de calidad son una gran opción. Aléjate de los mitos sobre ellos, pero de igual forma aléjate de marcas comerciales que llevan microorganismos de origen no beneficioso o correcto. Además, su eficacia se ve casi eliminada cuando los tomas en condiciones donde tu cuerpo no está preparado para ello. Por ejemplo, con una barrera intestinal demasiado dañada (fases crónicas de síndrome de permeabilidad intestinal aumentada). Primero se tendría que trabajar en ello.
  9. Cirugía: Esta opción es la última alternativa si ya se probaron las anteriores, o si bien, el médico optó por ella. Por lo general se presenta en casos de enfermedades, o que no sea posible resolver de una manera sencilla el estreñimiento crónico. Por ejemplo, en casos de enfermedad de Crohn. Esta debería ser una opción, pero acompañarla con otras terapias para intentar revertir la intervención, cosa que no se suele llevar a cabo hoy en día en la mayoría de consultas médicas.

¿Debo ir al médico por estreñimiento?

Si tu estreñimiento es crónico, y has probado muchas alternativas y no encuentras una solución factible; o, si tu estreñimiento viene acompañado de síntomas graves como vómitos, sangre en las heces, hinchazón abdominal, y pérdida de peso considerable, lo más recomendable es acudir con un médico o profesional especialista y cualificado, ya que podría tratarse de una enfermedad o podría favorecer la aparición de otros trastornos.

Ahora, si tus síntomas son muy leves, puedes seguir nuestros consejos y verás el cambio casi inmediato al aplicarlos. Siempre he sido partidario de una vida saludable, y realizar ejercicio, no solo por mantener un físico ideal, sino por tener una calidad de vida adecuada, ya que eso no solo impulsará a la mejora de tus intestinos, sino también te ayudará a eliminar todas las toxinas de tu organismo y a mantener un buen balance hormonal, que podrían ser el origen de otros problemas de salud.

Además, si sientes que necesitas más información al respecto, y te sientes identificado con este post, puedes aprovechar la promoción de la asesoría gratuita que estoy ofreciendo. No tendrás que pagar por ello, tan solo deberás reservar un día en el cual puedas conectarte conmigo de manera remota, a través de Skype o de otras plataformas online, y en una hora podremos establecer un estudio exhaustivo de tu caso, para detectar los pasos a seguir y afrontar así tu problema intestinal.

También puedes leer el resto de los artículos de mi blog; quizás tu estreñimiento sea por causa de un trastorno intestinal como el síndrome del intestino irritable, por una mala alimentación o entorno hormonal. Para este tipo de casos, estoy preparando próximas entradas al blog dando los mejores tips para tener una dieta saludable y decirle NO a las dietas estrictas, que básicamente te exigen que dejes de comer todo lo que te gusta, y alimentos llenos de mitos pero que son altamente beneficiosos, y esa no es la «solución del problema». No es tanto así, la solución a veces no es dejarlo todo, sino saber qué tomar y qué no tomar.

¡Hasta la próxima!

El síndrome de intestino irritable

síndrome del intestino irritable

¿Intestino irritable?, No tienes por qué vivir con ello

Intestino irritable, el Síndrome «comodín». Era consciente, pero desde que decidí definitivamente dedicarme a esto, sigo sorprendiéndome.

Pues no habré escuchado veces en consulta (en la época que me faltó poco para cogerme un pase VIP en la Seguridad Social) que, como todas las pruebas estaban saliendo bien, lo que presentaba era un Síndrome de Intestino Irritable (o colon irritable también lo llaman). Un gran comodín cuando ya no saben que decirte o son escépticos a diagnosticar con lo que de verdad se está comprobando que provoca los síntomas. Y obviamente no olvidemos jamás el interés económico que hay en muchos sectores a no poner fin a según que patologías. Pero esto es otro tema que ya comentaremos en debate.

Antes de profundizar en el tema, vamos a repasar algunas perlas que nos sueltan para vivir con ello y que seguro te sientes muy identificado:

«Deja de tomar leche y otras cosas con lactosa» (ah, vale! como si bebiera yo mucho)

«Come más fruta y verdura, y bebe más agua» (pues al menos a mi solo me faltaba meterme todo eso por vena)

«Son los nervios, tu manera de ser. Contrólate un poco» (olé, LA SOLUCIÓN, di que si. La más escuchada en mi caso)

«No eres celíac@, pero deja los alimentos con gluten» (mejoré vamos, una barbaridad….)

«Tómate probióticos, pero tendrás estreñimiento. Elige qué hacer» (esta última ya me dejó loca; como si el estreñimiento fuera normal y bueno!!y como si los probióticos provocaran eso…)

Nótese mi tono de indignación, puesto que han sido años en los que, fuera bromas, lo pasas mal y tu calidad de vida se reduce tanto a nivel físico como anímico.

En fin, podría estar mucho rato pero vamos a dejarlo aquí. No se si es debido a lo que he estudiado y a lo aprendido en mi carrera profesional, pero mi reacción fue: «whaaaat??» Y mi cara:

cara por intestino irritable

La importancia de cuidar el intestino

Vamos a dejarnos de tanta indignación y espero daros un poco de luz.

Nuestro intestino es nuestro segundo cerebro. Estarás hart@ de escucharlo, pero es así. Sus funciones no se limitan a absorber nutrientes y fin. De hecho, si presentas problemas intestinales no lo estás haciendo casi seguro. Nuestro tracto gastrointestinal comprende el 80% de nuestras células inmunocompetentes, es decir, que es nuestra arma principal inmunitaria y de protección frente a los agentes externos. Y no voy a entrar aquí, pero el entorno hormonal también es regulado en gran medida por el estado intestinal.

Además, hay una creencia «coja» en la que se cree fuertemente que todo lo que nos pasa está predispuesto genéticamente. Error. El microbioma (conjunto de genes que codifican para nuestro entorno de microorganismos con el que convivimos) es 100 veces más grande que el genoma humano. Así que cabe pensar, ya solo por lógica matemática, que la microbiota intestinal juega un papel clave en nuestro estado de salud.

Puestos ya en situación, hablemos de por qué aparecen estos síntomas característicos de colon o intestino irritable sin presentar disfunciones gastrointestinales per se.

Origen del síndrome de intestino irritable

La «aparición» del síndrome de intestino irritable es un proceso bastante multifactorial, ya que se es debido a la implicación de varios factores que acaban provocándote este problema, pero la realidad no es que NO TENGA SOLUCIÓN y tengas que vivir con ello o simplemente siguiendo 4 consejos patéticos y generalistas. No, cada cuerpo es verdaderamente como un ecosistema único. Sigue leyendo.

Podríamos decir, en resumen y palabras llanas, que en la casi totalidad de los casos empieza cuando nuestra microbiota intestinal (conocida como flora intestinal también) se ve afectada por varios motivos (es un proceso en la mayoría de los casos multidisciplinar, no solo se ve implicada la alimentación). El estar «atacando» continuamente a esta microbiota provoca un desequilibrio brutal. El buen equilibrio comporta que los microorganismos realicen correctamente sus funciones, las cuales afectan directamente a nuestro entorno metabólico y hormonal.

De intestino irritable a hipermeabilidad intestinal

En esta situación de desequilibrio, empiezan a producirse una cascada de procesos celulares que acaban provocando, entre otras cosas, una rotura de la «barrera protectora» que crean las bacterias beneficiosas. La barrera protectora se encarga de mantener una permeabilidad intestinal adecuada, dejando pasar al torrente sanguíneo solo aquello que debe hacerlo. La unión celular que permite tener esta barrera correctamente sellada se denomina unión estrecha, y es mediada principalmente por una proteína llamada zonulina, la cuál se ve afectada de manera directa por este desequilibrio.

Este proceso es el que acaba desencadenando el síndrome de permeabilidad intestinal aumentada. Al producirse, entramos en un ciclo vicioso en el que, por mucho que queramos restaurar la flora intestinal y ese equilibrio, no se va a poder si no se ataca este problema de raíz. Entonces, de nada sirve seguir indicaciones generales y normalmente saludables cuando no se solventa esta permeabilidad aumentada. Podemos resumir, pues:

  • Los síntomas de intestino o colon irritable (diarrea, estreñimiento, etc) son causados por múltiples factores, y se ha de conocer el historial de la persona para saber cuales han sido (hábitos alimenticios y de vida, historias de infecciones por levaduras y hongos, niveles de higiene, etc). Estos factores provocan un desequilibrio de la microbiota intestinal.
  • Este desequilibrio provoca la aparición del síndrome de permeabilidad aumentada, el cuál se ve agravado por otros aspectos (aquí también entrarían el estrés, mala alimentación, etc).
  • Entre otras cosas, esta hiperpermeabilidad impide que se pueda volver a restaurar la microbiota por muchos probióticos que te tomes. El % de microorganismos patógenos está muy bien asentado en esos momentos.
  • Para poder volver a la normalidad, se ha de solventar esta permeabilidad intestinal y, cuando se está restaurando la barrera, se puede empezar a repoblar el epitelio intestinal con los microorganismos adecuados, restaurando pues poco a poco el correcto funcionamiento de este.

Tratamientos para el síndrome de intestino irritable

El problema actual es que intentamos seguir un estilo de vida saludable sin más en estos casos, pensando que se solventará. Es un error. Debes saber que según el tipo de permeabilidad intestinal aumentada que tengas (lo cual viene determinado por las causas mayores que lo hayan provocado) debes seguir un proceso u otro, e incluso hay ciertos alimentos saludables por norma general que se deberán eliminar en las primeras fases de curación debido a que son buen combustible para aquellos microorganismos oportunistas patogénicos, además de producirte inflamación sistémica debido a que entraron en algún momento al torrente sanguíneo (de normal no lo hacen) y el cuerpo ya reacciona contra ellos. Por lo tanto, como he mencionado, lo primordial es aplicar herramientas para volver a sellar el intestino a sus niveles de normalidad.

Si quieres conocer tu caso, o descartar si padeces de este síndrome, o algún otro trastorno relacionado con el intestino irritable, no dudes en contactar conmigo sin compromiso y hablaremos de tu caso y si realmente estás en una fase donde se necesita actuar ya, o no.

Enfermedades relacionadas con este problema intestinal

En otros artículos en los que se abarque el tema del síndrome de permeabilidad intestinal aumentada per se, veremos de qué manera se está viendo que provoca la aparición de varias enfermedades «modernas» autoinmunes (Hashimoto,…) e inflamatorias crónicas (Crohn, …).

Espero que os haya quedado un poco más claro el proceso y las fases que hay que seguir! Si os interesaría profundizar un poco más sobre qué específicamente se debería hacer en cada fase, soy todo oídos!

De todas formas, siempre lo digo. La ciencia avanza e iremos conociendo más mecanismos implicados en todos estos procesos. Por el momento, por suerte tenemos el conocimiento suficiente como para solventar la mayoría de los casos. No te resignes a vivir cada día con molestias.

¡Un abrazo!

Meteorismo y gases intestinales

meteorismo intestinal

El meteorismo, un problema muy común

Hoy he decidido hablar de algo que suele ser demasiado común ya entre nuestra sociedad; el meteorismo o distensión abdominal provocada por la producción y acumulación de una cantidad excesiva de gases en el tracto gastrointestinal.

Pero como casi todo en esta vida, parece que nos gusta en la actualidad llevar a extremo todo lo que sucede. Y no se puede vivir así, porque no es factible.

La producción de gas, o gases no molestos y puntuales después de comer, son normales e incluso saludables, ya que si no produces nada en toda tu vida ahí si que hay problema, ya que significaría que tu intestino está «muerto». El problema y cuando tenemos que actuar, es cuando se vuelven crónicos, que aparece la flatulencia durante todo el día dando la sensación que estés embarazad@ a todas horas, etc. Incluso ingeniándotelas para colocarte en según que posturas para ver si se van, ya que te dificulta y amargan la vida básicamente. Sigue leyendo para conocer las causas en la mayoría de los casos y cómo solucionarlo.

Ah, y ya como curiosidad….la mejor postura es la de un bebé cuando tiene cólicos. Yo creo que mi flexibilidad corporal viene dada al haber tenido que usar esa postura durante el 80% de mi vida. Pero ahora ya no, y quiero compartir contigo lo que realmente funciona.

¿Qué es el meteorismo?

Bien, para entrar en materia realmente tienes que conocer las bases.

El meteorismo, también conocido como distensión abdominal, es una mezcla excesiva de gases, entre los cuales se encuentra el metano, que es el que provoca en mayor parte una olor característica. Estos gases son producidos por nuestros microorganismos intestinales (flora intestinal) al fermentar, por ejemplo, la fibra no digerible de los alimentos. Estos gases son puntuales después de comer, se sacan y ¡au!. Y eso corrobora que tu microbiota intestinal funciona en su justa medida.

El problema viene, como hemos dicho, cuando aparecen todos los demás síntomas pasados de rosca.

Síntomas del meteorismo intestinal

El principal problema del meteorismo intestinal es que puede confundirse fácilmente con una mala digestión, pero, ¿por qué? Porque cuando tenemos una dispepsia alimenticia (indigestión) solemos presentar una cantidad excesiva de gases en el intestino, razón por la cual se considera un problema común y puede que no le demos importancia.

Sin embargo, cuando este problema suele ser frecuente y acompañado de síntomas como eructos consecutivos, hinchazón y dolor abdominal, y flatulencias excesivas, ya puede considerarse meteorismo, y de no ser tratado puede evolucionar a casos crónicos que pueden perjudicar mucho más a tu salud intestinal.

Tratamiento para esta distensión abdominal

Normalmente, las indicaciones a seguir en presencia del meteorismo intestinal son, de nuevo, pobres y máximo te solventarán temporalmente el problema o te supondrá tener que eliminar permanentemente bastantes alimentos de tu dieta que sean considerados alimentos flatulentos, es decir, aquellos que promueven el aumento de la presencia de gas intestinal y perjudiquen tu aparato digestivo. Te sonarán consejos como «deja bebidas gaseosas o bebidas carbonatadas«, «elimina lácteos«, «come más fruta y verdura«, etc.

Si bien estás indicaciones son beneficiosas, no te solventarán el problema que casi seguro tienes de base, y en cuanto incorpores ciertos alimentos en tu dieta volverás a sufrir los síntomas. Y, seamos sinceros, comer sano debería ser nuestra norma pero comer es un placer, y en los eventos y salidas deberían poder realizarse esos excesos puntuales sin sentirnos como un tonel las horas siguientes.

Pues bien, de la misma manera que las bacterias del intestino, beneficiosas, son las encargadas de producir esa mezcla de gases de manera normal al digerirse ciertos alimentos, el meteorismo es debido, en la mayoría de los casos, a un SIBO (del inglés «Small Intestinal Bacterial Overgrowth«). En resumen, SIBO hace referencia a un sobre-crecimiento bacteriano anormal en el cual predominan los microorganismos no-beneficiosos frente a los que si lo son, produciendo lo que se conoce como disbiosis.

Estas bacterias no-beneficiosas, sintetizando, son las que producen otro tipo y nivel de fermentación, produciendo un exceso de cúmulo de gases. De hecho, no es por ser grosera pero, según como «huelan» esos determinados gases se está viendo como es indicativo del sobre-crecimiento de unos u otros tipos de microorganismos. Pero a esto ya entraremos en otro artículo.

¿Por qué se produce este SIBO y cómo solucionarlo?

Si bien la consecuencia directa de meteorismo es esa, este SIBO ha tenido que producirse debido a algo. Este algo puede ser, de nuevo, un proceso multifactorial donde el papel principal lo juega la alimentación, pero no es el único jugador. No obstante, como norma general podrías establecer ciertas pautas y pasos de actuación:

  • Primero se ha de solventar esa disbiosis, y ello comporta erradicar los microorganismos no-beneficiosos. Para ello, existen varias vías de actuación frente a casos más severos, pero esto suele ser a cambio de una nueva disbiosis debido a la eliminación también de las flora intestinal beneficiosa (efecto conocido de los antibióticos). Motivo principal por el que la mayoría de personas vuelve a recaer al cabo del tiempo. En este paso, es interesante echar mano siempre que podamos de alimentos que funcionan como antibiótico natural selectivo. Como he dicho antes, existen diferentes tipos de sobre-crecimiento (predominan unas bacterias u otras) frente a los que podríamos utilizar unos alimentos u otros, pero por general la cúrcuma y vinagre de manzana son muy efectivos.
  • Debemos reforzar y tomar alimentos o suplementos probióticos para ir restaurando un equilibrio normal.
  • Durante la fase anterior, es interesante eliminar ciertos alimentos como carbohidratos que provienen de cereales o azúcar, ya que son combustible preferido de las bacterias oportunistas. No obstante, hasta no llevar unos días o semanas «tratándonos» con estos antibióticos naturales selectivos, no es conveniente introducir ciertos alimentos que de normal son saludables. Por ejemplo, ciertas frutas o verduras crudas o ensaladas. Alguno de ellos alimentan también a estas bacterias y retrasa mucho el proceso de mejor. Hasta que no llevemos 2 o 3 semanas pues con el primer paso, no introduciría según que alimentos en la alimentación. Además, se debería seguir tomando cúrcuma, etc. Depende del caso e historial de la persona.
  • Por último, seguir y cambiar ciertas pautas de rutina y hábitos que evitarán que sufras de este síndrome de nuevo, sin amargarte la existencia.

Del SIBO al meteorismo y…¿nada más?

Pues efectivamente, ojalá todo se quedara ahí. No obstante, en muchos casos (como fue el mío), se cronifica y este SIBO acaba produciendo una permeabilidad intestinal aumentada, la cual puede a su vez desencadenar otros problemas a largo plazo. Consulta si es tu caso sin compromiso y/o lee más sobre ello para saber qué hacer.

En este escenario, como comenté en el artículo «Todo sobre el intestino irritable«, es imprescindible tratar de inicio y como prioridad esta permeabilidad intestinal aumentada en un contexto personalizado. De no hacerlo en estos casos, volveríamos como seguramente a padecer SIBO y, en consecuencia, esta distensión abdominal será recurrente de nuevo.

Y hasta aquí este post! Si os ha quedado alguna duda o comentario no dudes en dejarlo abajo y estaré encantada de contestarlos. Y, para consultas más privadas, ya sabes dónde estoy! ?

¡Un abrazo!

La permeabilidad intestinal aumentada

permeabilidad intestinal aumentada

¿Qué es la permeabilidad intestinal aumentada?

Si ya habéis dado una vuelta por mi web, sabréis que mi proyecto se centra en todo lo relacionado con el síndrome de permeabilidad intestinal aumentada, síndrome que probablemente no hayas escuchado en tu vida y, déjame decirte, que es la razón del 90% de tus trastornos no solo digestivos, sino también de los que se manifiestan de otra manera. En resumen, entras en un espiral de desconfianza en todos los profesionales y de poca esperanza.

Ahora bien, no hemos respondido aún nuestra interrogante principal: cuál es el significado de este término, conocido también como el «síndrome del intestino agujereado«, o «leaky gut syndrome«. Básicamente, la permeabilidad intestinal aumentada es un síndrome o trastorno que afecta principalmente a la pared intestinal, alterando la permeabilidad de la misma, y produciendo agujeros. Dichos agujeros representan un riesgo de absorción de compuestos o sustancias químicas. Todos sabemos que los alimentos, en especial aquellos que se basan en colorantes presentan sustancias químicas en ciertas cantidades; en este punto, si nuestra pared intestinal presenta hipermeabilidad, y por ende, pequeños agujeros, al momento de pasar dichas sustancias por la pared intestinal, penetrarán a través de los agujeros y existe la posibilidad de pasar al torrente sanguíneo, afectando así, a otros sistemas, como el inmunitario, el hormonal, el sistema nervioso, y muchos otros, produciendo a su vez, síntomas graves como la diarrea, la hinchazón abdominal, el meteorismo, inclusive reacciones alérgicas, afecciones cutáneas, y muchas otras más.

Es un poco largo el post, pero quiero que cojáis una buena base y conocimiento y que empecéis a creer en que existe la posibilidad de empezar una vida nueva prácticamente.

Este síndrome está realmente en auge, y en EEUU es la primera causa de aparición de múltiples enfermedades autoinmunitarias y trastornos metabólicos e inflamatorios, aunque no se trate como tal. La gran incidencia que presenta EEUU es debido, en gran parte, a la alimentación. Pero no, no solo es eso tal y como te venden en otros sitios, ni se va a solucionar siguiendo las 4 pautas generales (retirar alimentos que actualmente tienen fama de peligrosos, restaurar el intestino, repoblar con probióticos, etc). Si bien en resumen podríamos establecerlo así (de hecho, en la descripción no detallada de mis programas lo verás más o menos así escrito), lo importante es que no todo es válido aquí. Hay que tener un conocimiento profundo del metabolismo celular y vías metabólicas y del tipo de síndrome de permeabilidad aumentada que presentas, para poder ponerle solución definitiva adaptando esas pautas a ti, y solo a ti. Sigue leyendo y no pierdas el tiempo.

Causas del síndrome de permeabilidad intestinal aumentada

Estarás harto (bueno, no lo creo ya que ni los médicos hablan de ello normalmente y, de esto, por propia experiencia doy fe) de escuchar que es debido a la alimentación, infecciones previas y/o estrés, entre otras cosas. Además, si bien es cierto que la inflamación puntual de manera recurrente sobre el tracto digestivo puede provocar su aparición, lo cierto es que la inflamación sistémica (la grave) es directamente una consecuencia de ello, no una causa. La evaluación del historial específico sobre estos parámetros serán de gran utilidad para conocer el tipo de síndrome de permeabilidad que se presente y, siguiendo las pautas generalizadas puede ser que notes mejoras, pero no solventarás de base el problema y tarde o temprano volverás a recaer porque será inviable, entre otras cosas, mantener alejados 100% ciertos alimentos. Y si, has oído bien, hay diferentes tipos de este síndrome.

Podemos resumir, entonces, los factores principales que desencadenan este Síndrome:

  • El tipo de parto y alimentación que hayas tenido en tus años de neonato, así como los hábitos en los primeros años de vida. Si, todo puede empezar cuando naces e ir alimentando este «error» sin solventarlo durante los años siguientes. En este punto, el factor clave es la microbiota intestinal. Cuando nacemos, estamos sin estos amigos, y que nuestro intestino empiece a crear una población beneficiosa o no dependerá de si el parto ha sido natural o no, si se ha alimentado con leche materna o no, y de los primeros alimentos sólidos que se ingieren. Esto determinará en gran y relevante medida el tipo de microbiota intestinal que presentes en tu vida si no haces nada al respecto, y hay que tenerlo en cuenta al llevar a cabo una asesoría personalizada.
  • La alimentación durante los siguientes años. Efectivamente, esto influirá en la aparición final del síndrome, pero el seguir una dieta saludable no lo impide en los casos en los que la flora intestinal está desequilibrada desde el inicio de nuestras vidas, entre otros motivos. En estos casos, se toleran y fermentan de manera específica los diferentes alimentos y esto da lugar en muchos casos a las conocidas deficiencias vitamínicas. Muchas vitaminas se sintetizan por fermentación de determinadas bacterias y para muchos es un beneficio el simple hecho de consumir alimentos fermentados.
  • Infecciones oportunistas (hongod, levaduras, SIBO…). Este factor es relevante a la hora de decidir el tipo de permeabilidad intestinal aumentada y el protocolo a seguir para su erradicación. También viene determinado por la composición que tengas en tu flora. Esto también es relevante para saber qué alimentos incluso saludables no hay que introducir en tu dieta en unas primeras fases.
  • Hábitos. Dormir mal y con mala calidad y no hacer deporte o ser sedentario comporta un desequilibrio hormonal y de tus ritmos circadianos brutal. Esto, a su vez y de manera directa, afecta al entorno intestinal. Hay que trabajar en ello también.
  • El entorno en el que vives. Lo que oyes. La exagerada higiene e industrialización ha conseguido que nuestro sistema inmune solo ataque cosas que no debe atacar y que nos haga vulnerables a muchos factores externos. Esto debe cambiar también y es sencillo.
  • La calidad de los productos del hogar o alimentos que consumas. Viene un poco ligado a la sección de alimentación, pero aquí viene más referido al efecto acumulativo que tienen los aditivos que presentan estos productos y alimentos. Si bien la dosis individual pasa los controles de calidad europeos (muy buenos, por cierto), el problema viene dado en el estímulo y cúmulo constante de ellos en nuestras vidas. Es como todo, 10 mg por ejemplo de un fármaco es beneficios. 100000 mg en todo el día es más bien lo contrario. Tu capacidad de tolerar este factor también depende del caso y se debe evaluar por contexto.
  • El estrés crónico. El estrés es necesario, y sin él moriríamos a la mínima que alguien nos levantara la voz o nos pusiera nerviosos. Pero este factor, al igual que la inflamación, es más bien una consecuencia, y no una causa como muchos creen. Si bien el estar estresado solo hace que empeorar la situación, las causas de este (desequilibrio de neurotransmisores) viene causado de manera bidireccional por un mal estado celular a nivel intestinal. Se incluye aquí también episodios de ansiedad recurrente y/o trastornos del ánimo. Este factor es un tanto más difícil de atacar, pero se consigue y funciona.

Podríamos resaltar otras posibles causas, pero serían a nivel más individualizado y con una implicación de menor % entre la población.

Síntomas de la permeabilidad intestinal aumentada

Como he comentado, los síntomas que alertan de que seguramente padezcamos el síndrome de permeabilidad intestinal aumentada, van más allá de los referentes al sistema gastrointestinal. En esta página podrás encontrar una lista bastante amplia de ellos.

Te animo a que, si crees que eres candidato, contactes para realizarte sin compromiso y de manera gratuita una evaluación.

Consecuencias de la hipermeabilidad intestinal

A medida que la hipermeabilidad intestinal avanza y no se realiza ningún tratamiento para afrontarla pueden surgir una variedad de consecuencias, tanto leves como crónicas, entre ellas tenemos:

  • Infecciones por hongos y bacterias, infecciones sistémicas, así como también, desarrollo de enfermedades de tipo autoinmunes, entre otros.
  • Fatiga crónica.
  • Enfermedades cutáneas, como eccemas, urticarias, dermatitis, psoriasis, entre otras.
  • Enfermedades del aparato digestivo, meteorismo crónico, diarrea, colon irritable, enfermedad de Crohn, colitis ulcerosa, vómitos y estreñimiento.

¿Cómo tratar de manera definitiva el intestino permeable?

Podríamos establecer pues, que los pasos a seguir para tratar de manera definitiva el intestino permeable serían:

  1. Eliminar los alimentos cuyas proteínas han conseguido traspasar tu barrera intestinal y te causan reacción inmunitaria. Esto es esencial, ya que es el segundo escalón para empezar a generar (si no lo ha hecho ya) alguna enfermedad autoinmunitaria. Se conoce fácilmente con pruebas de intolerancias alimentarias (IgG), por ejemplo, pero hay que tener cuidado con cuál escoges.
  2. Eliminar ciertos alimentos que no te favorecen en tu tipo de permeabilidad intestinal. Por ejemplo, un plátano o naranja son alimentos de 10. Pero si presentas un tipo de intestino permeable causado por candidiasis, se han de eliminar. Además, en caso de infecciones se han de incluir ciertas raíces y/o especias que disminuyan su proliferación. Aléjate de los antibióticos en esta fase siempre que sea posible.
  3. Empezar a «sellar» las uniones estrechas de los intestinos que fueron abiertas de par en par. En esta fase, se ha de centrar uno sobre todo en consumir productos que se basen en restaurar la integridad celular y de señalización. Por ejemplo, colágeno (ojo con el suplemento, ha de predominar un tipo de colágeno para acelerar este proceso), L-glutamina, y otros aminoácidos. En deportistas, este punto es de especial relevancia y ha de seguirse con pautas especiales. Por ejemplo, después de entrenar no deberías ingerir porteínas o carbohidratos debido a que presentas seguramente cierta isquémia intestinal y tienes las barreras debilitadas (más aún). La cantidad de L-glutamina deberá ser más elevada dependiendo el tipo de deporte.
  4. Empezar ya una dieta basada en los alimentos y suplementos que requieras de manera específica y añadiendo aquí ya cantidad de probióticos y prebióticos naturales. Aquí hay que tener cuidado con el suplemento que se escoge, la composición de microorganismo importa y mucho. De ahí la mala fama de los probióticos, cosa poco justa.
  5. Enfocarse en tratar los demás síntomas. En este sentido, en la mayoría de casos se han visto afectados otros órganos (glándulas suprarrenales, tejido epitelial, hígado, etc). Hay que centrarse en ellos y de manera natural restaurar sus posibles afecciones a nivel de funcionalidad. Por ejemplo, la función enzimática del hígado.
  6. Empezar a introducir alimentos eliminados en la fase 1. Si. Nuestro cuerpo tiene que ser capaz de soportar la entrada de ciertos alimentos de manera puntual. Además, hay que ser realistas y conocer el gran papel psicosomático y psicológico que tiene el privarse de ciertos alimentos de por vida, y más en la sociedad actual. Con una buena estrategia de inclusión de ellos y de nuevos hábitos, tienes la guerra ganada, en este punto, de por vida.

Conclusión de la permeabilidad intestinal aumentada

Y hasta aquí una «breve» exposición del síndrome de permeabilidad intestinal aumentada y todo lo que le rodea. Como veis, es un síndrome grave pero con solución factible. De manera correcta, no solo se notan mejoras casi a los pocos días, sino que perduran para siempre.

Por otro lado, debes tomar en cuenta la cantidad de afecciones, enfermedades y consecuencias que pueden surgir producto de una hipermeabilidad intestinal, en especial, si tu problema no es un caso crónico, estás a tiempo de potenciar la salud de tu intestino y no verte afectado en un futuro por enfermedades de este tipo.

Y, recordad, no es solo cuestión de tu salud. Es cuestión de inculcar a tus seres queridos las buenas herramientas para poder vivir esta vida con los mínimos dolores de cabeza posibles.

Hemos venido a vivir y disfrutar con salud siempre que se pueda, no a lo contrario.

Cualquier cosa, encantada de responder! Un abrazo! 🙂